Nahle da concesiones. Nueva relación con el Equipo Político
Víctor Murguía

Ocurrieron los primeros cambios de colaboradores de la gobernadora Rocío Nahle y habrá más, pero no por la ineficiencia, sino porque a varios los manda a pelear diputaciones.
Salió de Sedesol Margarita Santoprieto, a la que le hicieron sombra en Ixhuatlán del Sureste cuando fue a repartir apoyos. El alcalde (de MC), Raúl González Martínez, reclamó en junio pasado que había gestionado sillas de ruedas y en la entrega ni lo invitaron. Dos meses después estaba desaforado para procesarlo, acusado de ser el autor intelectual del secuestro y asesinato de la periodista Roxana Guzmán, y Santoprieto buscará ser la diputada por Coatzacoalcos.
Ascienden a la titularidad de la Sedesol a otra amiga, Eusebia Cortés, de las cercanas y cercanos de Coatzacoalcos y Minatitlán a Nahle, zona predilecta de la Gobernadora por haberse desarrollado laboralmente ahí como ingeniera petroquímica tras llegar de Zacatecas. Eusebia fue regidora y diputada local.
Eduardo Vega Yunes, sobrino directo de Miguel Ángel Yunes Linares, como está con Nahle recibe su recompensa. Renunció a la subsecretaría en Desarrollo Económico, pero desde hace meses realiza una campaña encubierta para promoverse en el distrito de Xalapa y hasta pleito tuvo con su jefe, Ernesto Pérez Astorga, el titular de la Sedecop, quien no lo veía trabajar porque Vega estaba en lo suyo: darse a conocer entre los potenciales electores.
También se irán o ya renunciaron el secretario del Trabajo, Luis Arturo Santiago Martínez, y el subsecretario de Ganadería, Carlos Jiménez.
¿Qué aportaron, todos, a la administración pública? ¿Veracruz está mejor por su trabajo?
Además, hay un buen número de diputados morenistas, locales y federales, queriendo repetir. La Gobernadora ha comentado que, salvo algunas excepciones, no habrá repetidores. En ese sentido, ¿cómo les irá a los alineados con el exgobernador Cuitláhuac García?, ¿podrán brincar el cerco impuesto por Nahle? En ese caso están Dorheny García y Eleazar Guerrero, entre otros.
Por otro lado, Anilú Ingram dejó la delegación del Infonavit, cargo otorgado directamente desde México tras no haber sido nominada por Morena a la alcaldía de Veracruz. No es del grupo de la mandataria, pero es reconocida directamente por la presidenta Claudia Sheinbaum y se registró para ser diputada por el distrito de Veracruz.
Y está en la antesala de una candidatura la hasta hace poco auditora general del Órgano de Fiscalización Superior (Orfis), Delia González, quien de ese cargo pasaría a ser candidata a una diputación por Xalapa. El resultado de las auditorías a las dependencias del gobierno estatal, en su primer año de ejercicio fiscal, podría avalar la candidatura. Solo 4.2 millones de pesos deben ser aclarados.
Por cierto, la Gobernadora está en plena consolidación de aliados. Ya pactó una nueva relación con el Equipo Político de la Sección 32 del SNTE, lo que no quiere decir que ya tenga en la bolsa los votos de las decenas de miles de maestros, personal administrativo y de intendencia pertenecientes a esa organización sindical.
Para quienes no creyeron que el Equipo Político, que lidera Juan Nicolás Callejas Roldán, hace un año recibió línea para abuchear y exigir la renuncia de la entonces secretaria de Educación, Claudia Tello, ahora de nueva cuenta senadora, basta ver el trato que directamente le da la Gobernadora.
No solo asistió este fin de semana a la reunión convocada por el Equipo Político en Playa Juan Ángel (Úrsulo Galván), sino que en la semana le fueron dadas tres direcciones en la Secretaría de Educación de Veracruz: Educación Indígena, Preescolar y Secundarias Generales.
Estos y otros son los nuevos aliados en abierto de Nahle, quien no quiere que le vuelva a pasar lo sucedido en las elecciones de alcaldes el año pasado, cuando entregó malas cuentas y tuvo que componerla presionando a los ediles de oposición para que se pasaran a Morena.
Los votos ya perdidos de Morena, desde ahora, en el estado, sobre todo en las principales ciudades, Veracruz y Xalapa, son los de las comunidades de los hospitales: médicos, médicas, enfermeras, enfermeros, intendentes y demás personal.
El enojo es mucho porque, ante la falta de medicamentos y equipo, que ha convertido en peligrosa su labor —ayer volvieron a salir a protestar en Xalapa—, los tachan de mentirosos y manipulados.
El gobierno promete mejoras, la Gobernadora realiza visitas a hospitales —¿cuándo las reanuda?—, pero los medicamentos y el instrumental no llegan. Por ejemplo, tras los escándalos en el Centro de Alta Especialidad (CAE), el personal señala que la situación mejoró ¡en un 10 %!
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