Más claro

Por Felipe Mendiola Parra
UNA GRAN LECCIÓN PARA LOS PROXIMOS FUNCIONARIOS MUNICIPALES
- Urge mayor coordinación entre las oficinas afines de los gobiernos municipal, estatal y federal
- No se ven los responsables de trazar las líneas para levantar esas ciudades a la brevedad
La tragedia en el norte del estado es impactante, no hay palabras para describir esa cruda realidad y, lo peor de todo, es la pérdida de vidas humanas.
Los gobiernos en una sociedad son los responsables de la dirección, son los responsables del rumbo que pueda tener ese pueblo, por lo que es sumamente importante valorar el rol de responsabilidad que se asigna por el voto popular o porque alguien ha sido nombrado para desempeñar un determinado cargo oficial.
La angustia que viven los pobladores de 48 municipios veracruzanos y de otros estados del país, deja una fuerte lección para los funcionarios municipales que tomarán posesión el 1 de enero del año próximo.
Elementalmente la lección es que la toma de decisiones no se puede hacer a la ligera, no se puede improvisar y mucho menos se debe confiar en personas incapaces para desempeñar una determinada función.
Los propios alcaldes deben asumir esa responsabilidad como primer contacto con la sociedad y no ser ajenos a lo que sucede en su entorno, tampoco minimizarlo, porque en gran medida ese fue el motivo de la inundación que vivieron los habitantes de esos municipios.
A la gobernadora Rocío Nahle le ha llovido sobre mojado, pero si somos estrictos, no era posible que pudiera adivinar lo que sucede en los 212 municipios que componen la entidad veracruzana, los alcaldes debieron avisar y tomar las precauciones adecuadas.
Sus respuestas han sido de acuerdo a la información que le brindan las dependencias responsables de esas actividades, si las respuestas no fueron las adecuadas, es porque eso es lo que le estaban reportando.
En los ayuntamientos existen oficinas afines con las de los gobiernos estatal y federal, respectivamente, para agilizar los trabajos lo más apegados a esas áreas. Por ejemplo, hay una dirección de Protección Civil que debieran entender que no es de relleno para incluirlo en la nómina, no, esa persona debe ser alguien con un perfil coincidente con las acciones que tendrá que desarrollar en ese determinado ayuntamiento.
La cadena informativa así funciona, pero si uno de esos funcionarios no encaja con toda la estructura los resultados van a ser pésimos, como vimos que sucedió en el municipio de Poza Rica, tan solo por citar un ejemplo.
Las planillas desde las campañas se fueron armando y esos, en su mayoría, seguramente serán los próximos cabildos, pero las Direcciones también son muy importantes y ahí es donde debe haber gente capaz preparada para elevar el nivel de productividad en cualquiera de las actividades que le correspondan al municipio.
No es posible que los compadrazgos se sigan repitiendo, compromisos para colocar los perfiles más distantes y ajenos al desempeño de una determinada función en beneficio del pueblo que los eligió, no debiera ser porque ahí están los resultados: la indolencia y la apatía que muestran esas personalidades que prefieren tomarse una selfie que atender y ayudar a quienes necesitan de su apoyo.
Con municipios bien estructurados se podrá hacer crecer a Veracruz en todos sentidos e incluso, ayudar a la gobernadora que, por razón natural, no puede estar en todo. Por cierto, no se ven todavía las opiniones de los responsables de levantar esas ciudades después del recuento de daños, como la SEDECOP, SEDESOL, Agricultura, CAEV y otras dependencias que debieran estar tallando el lápiz para proponer las alternativas más viables y en poco tiempo ver en movimiento esas ciudades. Más claro ni el agua.




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