Más claro…
No sabemos nada de otros “peces gordos”, federales y estatales
por Felipe Mendiola/annuevosiglo

XALAPA, VER.- Iniciamos el tercer mes de 2020, año pre electoral que seguramente será muy intenso, por lo que en los cafés y en otros centros de reunión, la gente se pregunta por aquellos presuntos implicados en el desvío de los recursos públicos, los fraudes y otras linduras de las administraciones anteriores, la federal y la estatal, porque no se ve movimiento en las respectivas Fiscalías y todo ha sido mediático.
Dicen los que saben que seguramente están esperando los gobiernos en turno, el momento clave, donde ese tipo de detenciones y anuncios tenga un mayor impacto político y sobre todo electoral.
Total que todavía queda todo este año y parte del siguiente, para hacer que se vea la justicia, para recuperar lo robado y exhibir a los malandrines, pero mientras tanto, aquellos que metieron la mano al cajón, por mucho o por poco, seguramente no duermen bien.
Los casos hasta ahora más sonados son la detención de Rosario Robles Berlanga, ex titular de Desarrollo Social y Desarrollo Agrario, por un posible desvío de cuando menos 7 mil 700 millones de pesos; Emilio Lozoya, ex director de Petróleos Mexicanos, quien fuera detenido el día 13 del mes pasado en España, sobre quien pesan acusaciones muy fuertes, una de ellas es haber recibido la cantidad de 9.1 millones de dólares de la empresa Odebrecht en el año 2012, para hacer el compromiso de otorgar contratos millonarios a esa empresa brasileña, cuando llegara a ser el titular de Pemex.
El combate contra la corrupción del presidente Andrés Manuel López Obrador continúa ejerciéndose, sin embargo, todavía hay muchos que tendrán que responder por lo que les toque, como responsabilidad en el cargo que desempeñaron.
Unos por el “mal” manejo de recursos y otros por encubrir esos delitos, porque resulta extraño que los procuradores que estuvieron durante la administración del ex presidente, Enrique Peña Nieto, no hubieran mencionado nada de este tipo de maniobras, tal vez fueron procuradores a modo, para proteger a esos malos funcionarios.
Seguramente seguirán apareciendo más nombres, pero a su debido tiempo. Ya veremos.
Acá en la aldea uno de los casos más sonados, es el del joven Elías Assad Danini, quien se desempeñó como titular de la Coordinación General de Comunicación Social en la administración del ex gobernador, Miguel Ángel Yunes Linares y a quien se acusa por parte del Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), de tener un faltante de 68 millones de pesos en el ejercicio fiscal 2018.
Lo peor del asunto es que presuntamente entregó documentos alterados y no pudo soportar esos gastos con contratos legales donde hubo duplicidad de pagos.
Es muy difícil de creer que todas las malas acciones, esos personajes las hayan realizado sin el consentimiento de sus jefes; y también es importante saber ahora adónde fueron a parar todos esos dineros, tal vez los utilizaron para campañas políticas. Ya se sabrá. Más claro ni el agua.




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