top of page

Ciudadanía vive y trabaja encarcelada *** Imparable las células delictivas *** Comercios y empresar


Guillermo Gutiérrez Arias, Minatitlán, Ver.- La ciudadanía del Sur de Veracruz, vive y trabaja “encarcelada” ante la imparable delincuencia que sigue con las extorsiones, secuestros, el cobro de derecho de piso, robos violentos y sangrientos y otros delitos de alto impacto.

Los tres niveles de gobierno, pese a la promesa y la presencia de las fuerzas policiales no han logrado frenar los hechos delictivos en el Sur de Veracruz.

En Minatitlán, los dirigentes de la Cámaras de Comercio y de la Canacintra, en diferentes ocasiones han informado del cierre de negocios, talleres y microempresas al ser amenazados por los delincuentes, quienes aplican diferentes tarifas para dejarlos trabajar.

El problema afecta a toda la población, lo mismo al profesionista del derecho, de la medicina, de la construcción, ingeniería, que a los comerciantes de la industria restaurantera y todos los giros.

Es una gran cantidad de personas que han sido secuestradas y extorsionadas, una mínima parte de estos delitos son denunciados, mientras que la mayor parte de los afectados, quedan callados ante la amenaza de los criminales.

Víctimas de la delincuencia organizada se han quedado en la región, pero viven con el temor de ser nuevamente extorsionados, levantados, lastimados y hasta asesinados.

Por seguridad de los propietarios, no damos a conocer los nombres de los negocios que han cerrado en el último mes, luego de que los integrantes de las células delictivas les piden “cuotas” que van desde los 10 hasta los 60 mil pesos mensuales para dejarlos trabajar.

Las instituciones bancarias de Minatitlán y la región, son clientes de los delincuentes, constantemente sufren asaltos violentos, resultando afectados la mayor parte de los casos, los cuentahabientes que acuden.

Tiendas de autoservicio, de igual forma son constantemente blanco de los delincuentes.

Pero lo más grave, son los secuestros, aunque el gobierno estatal, diga que han disminuido, quienes vivimos en el sur de Veracruz, sabemos que esto no es cierto.

Familias completas han emigrado a otras partes de la república y quienes tienen mayores posibilidades económicas, están en el extranjero.

Son decenas de casas, de locales, departamentos, residencias, edificios y otros inmuebles, los que están abandonados o en renta, ante la migración de familias de Minatitlán, Cosoleacaque, Coatzacoalcos, Jáltipan, Acayucan y otros municipios que han sufrido los embates de la delincuencia.

Durante un recorrido realizado por diferentes negocios, consultorios, tiendas de ropa, despachos y empresas, pudimos comprobar que trabajan “enrejados”.

Desde el interior colocan seguros, pasadores, cadenas, candados y otras medidas de seguridad para tratar de desalentar a los delincuentes, sin lograrlo.

Una gran parte de la población, hombres y mujeres, jóvenes y personas adultas han sido secuestrados, algunos (muy pocos) han tenido suerte y sobreviven, la mayoría sus cuerpos no aparecen o fueron encontrados en las fosas clandestinas.

Mientras que la “limpia” de delincuentes de un cártel se lleva a cabo desde el año pasado, todo parece que los que vinieron a realizar los “trabajos” operan ahora ellos, ya que todos los días, en distintos puntos del sur de Veracruz hay “levantones”.

Una triste realidad que no se puede ocultar. Una verdad que duele y lastima a la sociedad e incomoda a las autoridades.

¿Hasta cuándo seguiremos así? Se preguntan representantes de los diferentes sectores sociales, las familias y personas ante una delincuencia organizada que no se detiene ante nada para lograr su propósito.


Comentarios


© 2020 noticiasnuevosiglo

bottom of page