En Cardel, la gente dice… YO NO SÉ SI USTED…

Yo no sé si Usted que nació allá por los ochentas, setentas, sesentas… y de ahí para atrás en esos años, esté traumado o sus padres le hayan causado un terrible daño psicológico porque le corrigieron o educaron con unja chancla, un cinturón, un chilillo o varita de árbol dándole en las zanquillas, inclusive con una mirada de “vas a ver al ratito”.
El comentario inicial de esta columna de opinión, y lo que sigue, ni pretende ni trata de dar clases de cómo educar a los hijos, pero viene muy ad hoc con lo que estamos viendo y viviendo diariamente, que a la postre llevan o llevarán a noticias desagradables para las familias en caso de no meter orden en sus hogares y saber educar a sus hijos como debe de ser, amén de que para la iglesia católica este mes patrio es considerado como el “Mes de la Biblia” y en el que a través de sus representantes está haciendo un llamado al pueblo en general a leer y a aplicar o practicar lo que nos manda la palabra de Dios.
Seguro estoy que nadie de los que nacimos en ese lapso de tiempo estamos traumados o dañados porque nuestros padres nos inculcaron buenos principios de educación y valores morales o humanos, y en su momento cuando fuimos chamacos y desobedecimos, nos sonaron y bien bonito para no volver a hacerlo, y crecer con rectitud, por lo que hoy en día Usted que me lee debe ser más trabajador, honesto y de mucho respeto.
Y es que mire, es lamentable cómo hoy en día, la educación que se debe mamar en el seno del hogar, ya no es así, sobre todo porque los señores padres modernos, en sus creencias aseguran que a los hijos hay que darles leche de confianza y permitirles que los tuteen, por ello es que posteriormente por donde quiera los andan dejando en ridículo porque hasta en pláticas de adultos se meten, y ni qué decir cuando lleguen a adolescentes las vergüenzas que les harán o hacen pasar con sus desplantes o actitudes negativas ante la sociedad.
Dicen asimismo que los Derechos Humanos y de los Niños y Niñas prohíben enderezarlos con un fuerte regaño o unas nalgadas de acuerdo a su edad, por lo que hay que dejarlos que hagan lo que quieran, hablarles simplemente y decirles que no lo vuelvan a hacer, castigarlos con no darles lo que piden, y que así y sólo así es como entenderán y serán hombres y mujeres de bien en la humanidad.
Métodos que hasta hoy no han dado resultados.
Ya se está viendo cómo ese tipo de hijos son Carne de Cañón para la delincuencia organizada, toda vez que crecen torcidos en su totalidad, sin respeto a la vida, a la humanidad, a sus semejantes; no les enseñan a valorar las cosas y a trabajar aunque sea en los mil y un quehaceres que hay en todo hogar, no les da por aprender algún oficio para que a la postre se sepan defender en la vida, viven como unos auténticos parásitos, y groseros a morir son.
No les enseñan a dar las gracias, los buenos días, las buenas noches, las buenas tardes, el con permiso, el buen provecho, el hasta pronto; a pedir las cosas por favor; a ser atentos, corteses o acomedidos. Se la pasan en las computadoras, tabletas o celulares jugando estúpidamente, viendo basura y pornografía pura… ¿Y los papás?... ¡Bien gracias!
Pero a qué voy con esto, pues a que como así los educan y no saben hacer nada en la vida, son los más proclives a que ilusionados la delincuencia organizada los absorba, mundo donde sólo dos caminos hay: La Muerte y La Cárcel. Y luego son los lamentos, los llantos, y todo por sus alcahueterías de no saber educar como Dios manda; hay ignorantes o ateos que llegan a espetar lo contrario, pero la columna vertebral del bien vivir y ser gente educada y de trabajo, descansa en la biblia, ahí se nos enseña cómo.
Pero en fin, este es el México real que estamos viendo y viviendo diariamente, Un México sumido en el caos en todos los aspectos o sentidos, con padres de familias condescendientes o apapachadores de sus hijos; con planes o programas de estudios tergiversados o fuera de contexto; con mayor inversión en compra de patrullas y armamento para “combatir” la inseguridad y no así apostarle a una mayor inversión en el rubro educativo; con televisoras que transmiten pura basura en sus bobonovelas extremadamente cargadas de escenas con un alto porcentaje de pornografía y léxico barato; programitas kikiris como “La Hora Pico” o “Nosotros Los Guapos”.
Pero… ¿Sabe qué?
Eso quiere y eso le conviene a papá gobierno, tener un pueblo así, pobre en todos los renglones para que ellos, los gobernantes, continúen hinchándose de dinero amparados en sus partidos mediante un sistema partidocrático que a toda una nación la tiene sumida en la ignominia en todas sus facetas.
Por ello, pongámosles mayor atención a nuestros hijos; no permitamos que el mundo se los trague. Démosles amor y corrijámoslos para evitar futuros mares de lágrimas. Los principios y valores nunca perderán vigencia, como estandarte de un buen vivir será el respeto a Dios y a la naturaleza.
La ñapa.- Menos tele, menos computadora, tableta o celular y mayor atención a los chamacos. Y le advierto: Si no lo hace, luego no chille.
Y RECUERDEN: “El que no quiera ver visiones, que no salga de noche. Y al que le pique que se rasque; y al que le arda, que se sople. Escrito y publicado está”.




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