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En Cardel, la gente dice… ¡QUÉ CARESTÍA!


Ya no se puede vivir.

Todo está carísimo.

No alcanza un solo peso, para nada.

Jefes de familia nada más se rascan la cabeza.

Amas de casa por más que estiran lo poco o mucho que les da el esposo, más magia para poder hacer rendir el dinero les es imposible.

Dizque la cuesta de enero… ¡Mis polainas dice la ciudadanía!

Así pues, la papa estaba a 7 u 8 pesos el kilogramo, y hoy está en 22; el huevo costaba a 23 pesos el kilo, hoy a 28 y 30 pesos; la calabacita está a 25 pesos el kilo, cuando antes valía a los más 12; el ejote está a 30 pesos, antes a 15 o a 16; una coliflor costaba 10, hoy 20 pesos; jitomate de 8 pesos el kilo hoy, lo han disparado hasta 27 pesos; la cebolla ha estado en 6 pesos el kilo, y lo han subido de repente a 25 pesos; plátano roatan ahora está en 16 pesos el kilo, cuando antes estaba de 5 a 6 pesos; y, el queso fresco estaba a 62 pesos el kilo y hoy está hasta en 75 pesos el kilogramo.

Los combustibles siguen en aumento, tan sólo el gas que tanto se utiliza para cocinar de $356 el tanque de 20 kilos, hoy lo elevaron a $388.50; las tarifas al agua potable en el municipio de Las Antigua fueron elevadas sustancialmente, dizque porque el Congreso del Estado lo ordenó, cuando esto es una falsedad, toda vez que fue la administración pasada la que así lo determinó.

Las casetas de cobro en autopistas o carreteras han elevado sus tarifas, así como la energía eléctrica por parte de CFE; todo, absolutamente todo carísimo y aunque saltemos y brinquemos no pasa nada, los mexicanos somos agachones y agachados y ante el hambre seguimos votando por los mismos de siempre.

Todo lo anterior, y no siendo tan negativos, probablemente lleve o mueva a la reflexión a la ciudadanía y ahora sí este año, se razone el sufragio durante la jornada electoral a desarrollarse en lo que será la madre de todas las batallas en materia política. El gobierno y sus gobernantes nos han pegado hasta por debajo de la lengua, y esto, definitivamente tendrá que acarrear o heredar un costo político, y serio, muy serio.

Tan sólo en la región cardelense, aún con todo y que es zona cañera y que se podría decir que hay varo por acá, lo cierto es que no todos vivimos de la agroindustria azucarera y lo que sí notamos es aumento de pobreza por los aumentos de precios de la canasta básica, con salarios paupérrimos y sin cambios o mejoría alguna, pegando y muy fuerte al sector popular y a la clase obrera.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) ha revelado que la carestía en nuestro país seguirá profundizándose para millones de mexicanos. Y por si fuera poco, observa otros factores para explicar el aumento a la pobreza, tales como lo son una reforma fiscal regresiva, cobrando menos impuestos a los más ricos y mayores impuestos a los más pobres; amén de un gasto público que lejos de orientarse a generar mejores condiciones de vida para la población, se despilfarra en altos sueldos a funcionarios y gobernantes.

La gente dice, y asegura a pie juntillas no hay aumentos salariales acordes al costo de la canasta básica, y ajustables de acuerdo con la inflación. Y tal aumento de la carestía, de la pobreza y de la desigualdad social, con el empeoramiento de las condiciones de vida de quienes mueven al país y que en este caso son los trabajadores que aun cuando se afilian a organizaciones sindicales, de nada les sirve porque no los defienden para combatir la carestía de la vida de las mayorías, súper explotados y yendo cada día más en picada hacia la miseria.

Esa es la realidad del México real, del México de las diferencias y desigualdades sociales donde sólo los empresarios y grandes magnates aseguran vivir en un paraíso. Hay preocupación y hay incertidumbre por tan deprimente economía, sin dejar de hacer a un lado la inseguridad existente en todos los sentidos, comentando la paisanada que no quedará de otra más que emigrar hacia el vecino país del norte, en tanto que los índices delictivos tendrán que aumentar forzosamente porque a la familia hay que llevarle de comer.

Lo demás, lo que le dicen a usted los políticos, esos que hablan bien bonito ante cámaras y micrófonos, todos unos oradores profesionales, son mentiras; expertos en la falsedad y en la persuasión de masas, allá usted si les cree aun viéndose el bolsillo y las condiciones en las que está su familia, con muchas carencias de por medio y todo cada día más caro.

Y si no me cree, lo que le digo de la carestía, pregúntele al taxista, al empleado del dueño de la concesión que malamente y saca para la cuenta del patrón; pregúntele al albañil; al carpintero; al eléctrico; al balconero; al empleado de comercio; al afanador; al taquero, etcétera, etc.

LA ÑAPA.- Broncas, y muy serias en la Unión Agrícola Regional de Productores de Caña de Azúcar de la zona de abastecimiento La Gloria. ¡Tronó el cuete!... ¡Ya no quieren a Liborio!

Hasta Actopan, saludamos a don Pedro Benítez Domínguez.

Y RECUERDEN: “El que no quiera ver visiones, que no salga de noche. Y al que le pique que se rasque; y al que le arda, que se sople. Escrito y publicado está”.


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